Dolor articular: rodilla, cadera y hombro
Tres de las articulaciones más afectadas por el desgaste y la sobrecarga, y cómo cuidarlas.

El dolor articular en rodilla, cadera y hombro está entre los motivos de consulta más frecuentes, especialmente a partir de la edad media de la vida. Aunque comparten mecanismos similares (desgaste, sobrecarga o inflamación), cada articulación tiene particularidades que conviene conocer.
Dolor de rodilla
Es una de las articulaciones que más carga soporta en el día a día. Las causas más habituales son:
- Artrosis de rodilla (gonartrosis), por desgaste del cartílago
- Lesiones de menisco o ligamentos, especialmente en personas físicamente activas
- Sobrecarga por sobrepeso o actividad repetitiva
- Tendinopatías, como la del tendón rotuliano
Dolor de cadera
La cadera soporta gran parte del peso corporal y es clave para la movilidad. Entre sus causas más frecuentes:
- Artrosis de cadera (coxartrosis)
- Bursitis (inflamación de las bolsas que amortiguan la articulación)
- Tendinopatías de la musculatura glútea
- Alteraciones posturales o de la pisada que sobrecargan la zona
Dolor de hombro
Es la articulación con mayor rango de movimiento del cuerpo, lo que la hace también más propensa a lesiones:
- Tendinopatía del manguito rotador, muy frecuente en personas que repiten movimientos por encima de la cabeza
- Capsulitis adhesiva («hombro congelado»)
- Bursitis subacromial
- Artrosis glenohumeral, con menor frecuencia que en rodilla o cadera
Factores comunes que influyen en el dolor articular
- Edad y desgaste progresivo del cartílago
- Sobrecarga mecánica repetida
- Sobrepeso, especialmente relevante en rodilla y cadera
- Sedentarismo y debilidad de la musculatura de soporte
- Antecedentes de lesiones previas
¿Cómo se aborda el dolor articular?
El manejo profesional suele combinar:
- Ejercicio específico para cada articulación, orientado a fortalecer la musculatura de soporte
- Fisioterapia para mejorar la movilidad y reducir la sobrecarga
- Control del peso corporal, cuando corresponde
- Valoración médica para determinar si hace falta un abordaje específico
- Adaptaciones de la actividad diaria y ergonomía
¿Cuándo consultar a un profesional?
Conviene acudir a valoración si el dolor articular persiste más de unas semanas, limita el movimiento normal, aparece hinchazón visible o interfiere con el descanso nocturno.
Puedes leer también sobre la artrosis y el dolor persistente.
Este artículo es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si tienes dudas, consulta con tu médico, fisioterapeuta o farmacéutico.


